Eran cerca de las cuatro de la mañana cuando estabas por llegar a tu hogar.
Volvías de una noche de fugaces ruidos y placeres, te encontrabas solo, todavía algo entonado, caminando por esas desoladas calles de tu barrio. Casi llegabas a la puerta cuando escuchaste un grito de terror que como un rayo atravesó el silencio nocturno.
Era el alarido de una mujer y parecía provenir de la vuelta de la esquina. Esa cuadra tiene muy mala iluminación y pocas cámaras. ¿No es verdad?
Un solo grito y después silencio de nuevo. Había sido tan abrupto y se apagó tan rápido que te preguntaste si acaso era solo parte de tu imaginación. Agudizaste el oído, llegaste a escuchar voces, ¿Jadeos? ¿Puteadas? ¿Llantos?. Intentaste descifrar esas pistas sonoras más lo único claro que se escuchaba el murmullo de algún televisor sonámbulo.
Sabiendo la infinidad de atrocidades que una mujer puede sufrir a esas horas de la noche. ¿Por qué no fuiste a ver qué pasaba?
-Bueno, no había forma de estar seguro de que algo malo hubiese pasado. Podría haber sido una broma que le hicieron a esa chica, quizas habia visto una rata no es raro que correteen por aca, hay algunas que son bastante grandes.-
-Habías tomado bastante. ¿No te sentías más desinhibido, más valiente?-
-No soy una persona conflictiva, por suerte el alcohol no suele despertar emociones violentas en mi. Yo ya tenía mucho sueño. Me quedé un rato más agazapado, expectante de algún otro indicio pero no surgió ninguna otra cosa a remarcar. Al menos no que yo haya notado. Llegó un punto en que no tenía sentido seguir ahí, ya era muy tarde para hacer algo. Asi que volvi a mi casa.-
-¿Y qué hiciste después?-
-Me acosté y me quedé mirando el celular, mi gata se subió a mi regazo y se durmió rápidamente, yo le seguí poco después. Podría haber llamado al 911 pero no tenía sentido, era hacer quilombo de algo que quizás no era nada.
-Pero si pasó algo.-
-No hice nada malo. Era muy riesgoso. Cualquiera hubiera hecho lo mismo. Es sólo auto preservación.-
-Al día siguiente cuando te cruzaste con esa vecina tan amable y bonita. Hablaron de esa pobre muchacha y de la inseguridad. Le dijiste que al momento del brutal asesinato estabas dormido y que tu gata Flora podia corroborarlo. Ella esbozó una leve sonrisa que te tentó a sugerir tomar algo juntos alguna noche de estas-
-¿Si no hiciste nada malo entonces porque mentiste? ¿Para qué usar una coartada tan débil?-
-No le iba contar todos los detalles cuando en si no paso nada.-
-No hiciste nada querrás decir y tampoco había tanto que contar.-
-Tenes razón no hice nada, pero no era el único despierto, no tiene sentido castigarme por lo que pasó cuando tantos otros también podrían haber ayudado. Además uno no puede ir por la vida involucrándose en todos los conflictos del mundo. Pasan cosas terribles todos los días. No se puede cargar con todo ese dolor, es imposible vivir así. Soy una persona común, vivo con lo que puedo y cuido lo poco que tengo. ¿Acaso es eso un crimen?
-No, no lo es, no puedo ni siquiera ponerte una multa. Si quisiera mandar a los tuyos a la penal, no me alcanzarían ni todos los penales del mundo.
Sólo quería que sepas que si yo estoy acá interrogante, es porque vos quisiste que así fuera, porque sabes que podrías haberla ayudado. No te gusta esa sensación, no se siente moral, aunque si te diera una segunda oportunidad actuarías de similar manera. Pero no es eso lo que más te perturba, es el hecho de que sabemos que si tu estuvieras en el lugar de esa pobre chica nadie te habría ayudado.-
-Muy pocos prefiero pensar-
-Lastima que no seas uno de esos.-
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